7 preparaciones microscópicas que puedes hacer en casa

7 preparaciones microscópicas que puedes hacer en casa

Cada vez es más económico tener o acceder fácilmente a un microscopio óptico o microscopio usb para que cualquier persona pueda iniciarse en este maravilloso mundo. Hay muchas preparaciones microscópicas sencillas que puedes hacer en casa, escuela o instituto.

Hoy aprenderás a hacer tus propias muestras sin materiales caros ni complicaciones. Y si aún no tienes microscopio, al final del artículo te doy algunas opciones.

¿Te atreves a adentrarte en el mundo microscópico? ¡Cuidado que engancha!

Preparaciones microscópicas: material que necesitarás

Para iniciarte en la preparación de muestras para el microscopio óptico, necesitas algún material especializado, pero barato y fácil de obtener. A medida que cojas experiencia puedes ir comprando accesorios como tintes, selladores, conservantes… pero de momento empecemos por el principio:

portaobjetos cubreobjetos cuentagotas pipeta aguja enmangada pinzas material preparaciones microscopicas
  • Portaobjetos: el cristal alargado transparente donde colocarás la muestra. Recomiendo los de puntas redondeadas, sobre todo si lo van a manipular niños bajo tu supervisión. Pero hay muchas más tipos: con punta mate para anotar de qué muestra se trata, con concavidad para observar líquidos…
  • Cubreobjetos: los cristales superfinos y cuadrados para cubrir la muestra del portaobjetos. Lo único que hay que tener en cuenta es que se rompen muy fácilmente y podrías cortarte.
  • Pinzas: no son estrictamente imprescindibles, pero las de puntas finas te ayudarán mucho a separar y colocar la muestra. En ocasiones puedes sustituirlas por palillos.
  • Pipeta o cuentagotas: un cuentagotas reutilizado o una pipeta Pasteur de plástico te ayudarán a que las muestras queden lisas y no se deshidraten en exceso… Aquí tienes un pack de portas, cubres y pipetas.
  • Colorantes: los colorantes añaden contraste y tiñen zonas específicas de las células. No son estrictamente necesarios para según qué muestras, si puedes conseguir azul de metileno añadirá un toque de profesionalidad a la muestra.? Hay gente que usa colorantes alimentarios, pero sinceramente yo no lo he probado.
  • Microscopio: y obviamente para ver tus muestras… un microscopio óptico. Con los que se utilizan para educación tienes de sobras. Al final te daré algunas opciones si aún no tienes uno.

4 cosas básicas a tener en cuenta de las muestras para microscopio

Mientras hago un tutorial sobre como utilizar el microscopio, asumo que ya sabes utilizarlo mínimamente o que verás este vídeo que lo explica en menos de cinco minutos:

Después, cuando prepares cualquier muestra, tienes que tener en cuenta tres cosas:

  • Menos es más: la muestra tiene que ser MUY transparente, ya que la iluminación (que viene de debajo) tiene que atravesarla. ¡Pon poca cantidad y aplástala al máximo!
  • Menos es más (otra vez): no por poner más aumentos vas a ver mejor. Para casi todas as preparaciones microscópicas de este artículo, con el objetivo de 4x y 10x tienes de sobras. Empieza con el de 4x y cuando tengas enfocada la muestra, pasa al de 10x.
  • Tiene que estar totalmente plana: si hay arrugas o dobleces, verás cosas raras que no sabrás identificar o no dejarás que pase la luz correctamente. Además que el cubreobjetos no la podrá cubrir bien. Para ayudarte a aplanarla, tira una gota de agua encima y ayúdate de las pinzas o palillos para que quede bien plana.
  • No te emociones antes de tiempo: es posible que aparezcan círculos perfectos de borde muy negro o que se muevan cosas cuando en teoría no se tiene que mover nada. Los círculos son gotas de aire y lo que se mueve es que el agua se va secando con el calor de la iluminación (o te has pasado de agua y se mueve por la inclinación de la mesa). Para evitar que salgan muchas gotas de aire, apoya el cubre en un lado formando 45º con el porta y déjalo caer poco a poco ayudándote de las pinzas, una aguja o un palillo.

7 preparaciones microscópicas sencillas

Para dar un poco de variedad al asunto te enseño 3 muestras vegetales, 2 animales, una de hongos y una que es mezcla de un poco de todo.

Preparaciones microscópicas vegetales

1. Epitelio de cebolla

Empezamos con un clásico entre los clásicos: la «piel» de cebolla. Pasos:

  1. Separa con las pinzas o las uñas esa piel tan fina que tiene la cebolla entre capa y capa.
  2. Pon un trozo pequeño en el centro del portaobjetos.
  3. Añade una gota de agua para estirarla bien, pon el cubreobjetos encima ¿y a observar! Si quieres que la hagan los niños sin peligro, puedes sustituir el cubre por otro portaobjetos, a modo de tapa.

Extra: antes de cubrirla, puedes añadir una gota de colorante y esperar un minuto. Luego retira el exceso de colorante con una gota de agua y ya puedes observar. ¡Pon algo debajo para no dejarlo todo perdido!

Spoiler: ¿Qué verás?

Muchas células con forma geométrica una al lado de la otra que te recordará a un muro de ladrillos. Estarás viendo la pared celular y jugando con el contraste (diafragma) el núcleo.

2. Hoja de lechuga

Digo lechuga porque es lo más fácil de tener en casa, pero también te vale hoja de puerro, acelga, espinaca, plantas del acuario, de la terraza… ¡Experimenta!

  1. Corta un trozo pequeño de lechuga, mejor de color claro. Si utilizas hoja de porro, coge una piel muy fina transparente de la zona verde claro de la hoja.
  2. Añade gota de agua para aplanarla, pon el cubre y… ¡listo!
  3. También puedes teñirla con azul de metileno u otro colorante. Sigue el paso 4 explicado en la muestra de cebolla.

Spoiler: ¿Qué verás?

Igual que en la muestra anterior, además de la pared celular, según la especie que hayas utilizado podrás ver:

Cloroplastos: son los orgánulos donde se guarda la clorofila para hacer la fotosíntesis, de aspecto circular en el microscopio óptico.

Estomas: son un par de células puestas de manera que recuerdan a una boca (la raíz griega y latina stoma, de hecho, significa «boca»). Cuando están turgentes dejan un agujero entre ellas (ostíolo) y es por donde la hoja hace el intercambio de gases. Te conté sobre ellos en Instagram aquí y aquí.

3. Pulpa de tomate

  1. Con las pinzas, coge un pellizco MUY PEQUEÑO de la pulpa de tomate. Evita las pepitas y la piel (bueno, la piel también puedes, pero haz una muetras distinta).
  2. Aplástalo al máximo (sin romper el cubre, que nos conocemos -puedes utilizar otro porta en lugar de cubre-) y quita los restos que sobresalgan con papel de cocina o de WC.
  3. ¡A observar! Como ya tienen coloración natural, no es necesario teñir la muestra.

Spoiler: ¿Qué verás?

¡Sorpresa! ¡Unas células vegetales sin forma poligonal! ¿Emosido engañado?

No, es que los dibujos de los libros de texto son MODELOS. Ni todas las células vegetales son poligonales, ni todas las células animales son esféricas.

Los que ves de color rojo son los cromoplastos, que dan ese color rojo al tomate.

Células del tomate a 100 aumentos

Preparaciones microscópicas animales

4. Epitelio bucal

A estas alturas seguro que ya te están entrando ganas de ver partes de tu cuerpo al microscopio, ¿me equivoco? Eso sí, no te equivoques tú: en el microscopio no se ven objetos opacos, así que quita el dedo de debajo del objetivo que no vas a ver nada. Un pelo sí que podrías ver, pero propongo algo más chulo: células de tu boca.

  1. Con un palillo que esté limpio, frótate suavemente la cara interna de la mejilla. «Frótate suavemente» no significa pincharte ni rascar hasta que te hagas sangre.
  2. Reparte lo que tienes en la punta del palillo por el centro del microscopio, como si estuvieras untando una tostada. No escupas encima del portaobjetos, que te veo venir.
  3. Tiñe la muestra con azul de metileno: pon una gota, déjalo durante un minuto para que el colorante actúe y luego lávalo con una gota de agua para quitar el exceso de colorante. UNA O DOS GOTAS, tiradas suavemente. si creas una cascada te llevarás toda la muestra por delante.
  4. Pon el cubre y… ¡a observar!

Spoiler: ¿Qué verás?

Unas células algo irregulares, con el núcleo más teñido. Es posible que veas estructuras muy finas y afiladas. Ni caso, se trata del azul de metileno cristalizado.

5. Branquias del mejillón

Con esta preparación microscópica ya verás «cosas que se mueven», que suelen motivar mucho. Siempre que utilices un mejillón vivo, claro. Si te da cosa, puedes utilizar uno ya muerto. Verás las mismas estructuras pero sin movimiento.

  1. Abre el mejillón con mucho cuidado utilizando un cuchillo de pelar. Introdúcelo por la zona de las barbas y ve avanzando hasta cortar el músculo aductor posterior (lo blanco que queda pegado al interior de la valva cuando los separas de ella).
  2. Con unas pinzas, separa las paredes naranjas gruesas y verás 4 laminillas delgadas y de marrón oscuro: son las branquias.
  3. Intenta coger una sola branquia con las pinzas y con unas tijeras finas (como las de las uñas) corta un trozo pequeño de branquia.
  4. Ponlo sobre un portaobjetos, añade un poco de agua del mismo mejillón y aplástalo ligeramente con un cubre o mejor, con un porta.
  5. Importante no teñir con nada ni poner agua dulce si pretendes ver movimiento, para no matar las células.

Spoiler: ¿Qué verás?

Unas estructuras alargadas, que parecen dedos. En su borde, unos «pelillos» que se mueven muy rápidamente: los cilios. Con este movimiento, verás las corrientes de agua que crean para hacer el intercambio de gases y acercarse alimento en suspensión.

Preparaciones microscópicas fúngicas

6. Moho de los alimentos

En esta preparación necesitarás usar el aumento de 40x para ver bien en detalle.

  1. Si no tienes ningún alimento al que le haya salido moho, prueba a dejar un trozo de pan humedecido en algún lugar de la casa. En mi ejemplo he utilizado moho que salió en unas bolas de hidrogel (de esas que se ponen como sustrato de plantas)
  2. Pon un trozo de celo (conta adhesiva) encima del moho, como si lo depilaras.
  3. Ponlo encima del portaobjetos, cúbrelo ¡y a observar!
  4. Extra: con esta técnica del celo puedes investigar cualquier superficie que se te ocurra: polvo de encima una puerta, pelo de tu animal de compañía, piel de tu cara… con suerte quizás te encuentras algún ácaro, como te cuento en la guía gratuita 15 animales que viven contigo… (y quizá no lo sabes).

Spoiler: ¿Qué verás?

Unos hilillos con algunas bolitas al final o alrededor. Los filamentos son las hifas del hongo y las bolitas las esporas.

Hifas y esporas a 400 aumentos

Preparaciones microscópicas con un poco de todo

7. Gota de agua de charca verdosa

¿Sabes ese agua estancada que huele mal de lo verde que está y te mueres del asco cuando la ves? Ése es el Santo Grial que buscas para ver un mix en movimiento de algas, bacterias, protozoos y animales microscópicos.

Quizá lo más complicado es encontrar la muestra. Aunque bueno, en cualquier parque que haya una fuente con el mantenimiento un poco descuidado, habrá una explosión de vida microscópica estupenda. Y en la nevera de algunos, pero la observación de hongos la puedes practicar en el apartado anterior.

No, no te lo puedes beber

También puedes utilizar una gota de agua de mar, aunque es más fácil que encuentres algo en el agua de la charca, porque está más concentrado el tema.

  1. Pon una gota en el portaobjetos. Si tienes portaobjetos con concavidad, mejor que mejor.
  2. Cúbrelo con el cubreobjetos… ¡y a observar! Si te has pasado de agua, recógela con papel absorbente.
  3. Recuerda que una gota es como una piscina bajo el microscopio y él solo puede enfocar en un plano (a una profundidad). Juega con el micrométrico para enfocar a distintas profundidades y ve moviéndote por la muestra con los mandos de la platina a ver qué encuentras. Truco: busca lugares donde haya acumulación de restos, seguramente alguien se esté alimentando por allí.

Spoiler: ¿Qué verás?

Puedes ver infinidad de seres vivos en una gota de agua encharcada. Pásate por el Proyecto Agua de Flickr para identificar algunos seres (aunque ya te aviso que tu no los verás igual que las fotos estupendas que tienen).

Los más habituales son los paramecios, rotíferos, larvas de insectos, ostrácodos, euglena… Si eres megaafortunado quizá veas hasta Daphnias:

También verás algas:

¿Y de dónde saco un microscopio óptico?

Lógicamente, para poder observar estas muestras que prepararás es necesario tener un microscopio óptico o poder acceder a él. Son habituales en los centros de educación secundaria, algunos museos y centros de educación ambiental. Pero si quieres uno en casa, tienes 3 opciones cuando acudas a una tienda de óptica o microscopios:

  • Una alternativa muy barata actualmente es el llamado microscopio usb, que funciona como una lupa de muchos aumentos con la que es posible observar células. Además, se pueden conectar al móvil o ordenador y también te permitirá observar directamente muestras, objetos y seres sin preparación previa. Hay muchísimas calidades, desde menos de 20 euros a más de 300. Si no eres muy exigente, es una buena manera de empezar.
  • Las lupas binoculares o estereomicroscopios que llegan hasta 40 aumentos y tienen doble iluminación son otra opción (que se iluminan también por debajo de la muestra y tiene platina transparente). También te servirá como lupa para observar insectos o partes vegetales. Pero no podrás ver estructuras o células más pequeñas, como bacterias, ya que su aumento máximo es el mínimo del microscopio.
  • Microscopio óptico. Aquí ya tienes opciones desde poco menos de 100 euros hasta todo el dinero que te quieras gastar. Si estás empezando, con uno escolar que llegue hasta los 400 aumentos ya tienes de sobras. Recomiendo que sea binocular y que tenga luz propia. Los de espejo son un poco rollo de utilizar. Ojo: algunas lupas binoculares se venden bajo el nombre de microscopio estéreo o estereomicroscopio. Para que un microscopio «sea» un microscopio, debe tener objetivos intercambiables, como mínimo 3 (de 4x, 10x i 40x).

Y tú, has hecho alguna vez alguna preparación? ¿Te animas con alguna de estas? ¡Te leo en los comentarios!

Si subes a Twitter o Instagram alguna muestra inspirada en este artículo, mencióname o etiquétame y la comparto.

Todas las fotos y vídeos son propias, excepto el vídeo de la gota de agua.


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Mireia Querol

Soy una bióloga que ha hecho de la biología un estilo de vida. Como dijo Baba Dioum, Solo conservamos lo que amamos, amamos solo lo que entendemos y entendemos solo lo que conocemos. Y aquí estoy, intentando ayudarte a que conozcas la naturaleza para amarla y conservarla.
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