No fuiste el espermatozoide más rápido y otros mitos de la Biología

No fuiste el espermatozoide más rápido y otros mitos de la Biología

Mitos de la biología: eso que has oído o dicho miles de veces pensando que era cierto, pero en realidad es falso.

Que si la célula más grande es el huevo de avestruz, que si fuiste el espermatozoide más rápido, que si cada zona de la lengua distingue un sabor, que si los humanos somos los más evolucionados… la lista es muy larga, pero en este artículo solo te explico los tres primeros (y te digo dónde está el cuarto).

Mitos de la Biología: todo empezó en la escuela

Pues sí. Muchas de estas cosas nos las enseñaron en la escuela, o así creímos entenderlo. Y es que quizá desde que ibas al cole alguna cosa nueva se ha descubierto o matizado, o las editoriales de libros de texto han ido subsanando los errores.

Pero claro, tú ya no estás en la escuela o instituto. O si lo estás, tu profe te habrá contado algo distinto.

O no.

Y no porque no se haya actualizado, sino porque (SPOILER) los profes no lo saben todo y también aprenden cada día. Y si no sabes que algo es falso, ¿cómo vas a explicarlo distinto?

Así que si eres profe: lee esto y cambia de discurso.

Si eres estudiante: lee esto y saca a tu profesor o profesora de su error (¡con educación!).

O si eres una persona curiosa: lee esto y destierra tus mitos biológicos.

Mito de la Biología 1: La célula más grande es el huevo de avestruz

ERROR. ¡ERROR!

Este es uno de los mitos de la biología más extendidos. Todavía (2021) hay libros de texto (y páginas web, ni te cuento) que explican que las células son microscópicas, PERO que el huevo de avestruz es la célula más grande que existe.

¿Cómo se entiende esto? ¡Porque no es completamente cierto!

Repite conmigo: el huevo de avestruz (o de cualquier ave) NO ES UNA CÉLULA. Vamos a matizar esto.

Estructura de un huevo. Imagen: Instituto de Estudios del Huevo

En esta ilustración se ven las distintas partes de un huevo de gallina, que son las mismas que las de cualquier otra ave.

Explicación simple

La explicación sencilla es que el ovario de la gallina produce yemas, con ese puntito blanco (disco germinal) a partir del cual se desarrollará el embrión si es fecundado. Es decir, el ovocito (popularmente dicho óvulo) de las aves corresponde a la yema, que incluye el disco germinal.

El disco germinal es el núcleo de la célula y la yema el citoplasma.

Todas las demás partes se van añadiendo a medida que pasa por el aparato reproductor, por lo que es incorrecto decir que un huevo (con su cáscara y todo) es una célula. Mira este vídeo para saber cómo se forma un huevo:

Explicación compleja

Te confieso que la explicación simple no me acababa de convencer y tuve que pedir ayuda a Twitter para ir más al detalle. Hubieron varios aportes interesantes en la conversación, pero destaco la explicación sacada del libro que enlazó Alexonauta.

  • El disco germinal también se conoce como protoplasma, es decir, citoplasma+nucleoplasma (todo lo vivo de célula, excluyendo la membrana).
  • La yema (amarilla) es el deutoplasma, material nutritivo que está en suspensión en el citoplasma del ovocito.

Por lo que si no somos muy tiquismiquis, la explicación sencilla nos sirve. Aunque sea material del que se nutrirá embrión, forma parte del ovocito.

PERO

Sucede que en el huevo de gallina (e imagino que en otras aves también, pero el de gallina es el más estudiado) el citoplasma/protoplasma (donde está el disco germinal) está completamente separado del deutoplasma por una membrana. Así que el deutoplasma podemos interpretarlo como simple material nutritivo que no forma parte de la célula (ovocito).

El libro es antiguo (1911), así que si tienes referencias más modernas que apoyen o contradigan esto pásate por los comentarios al final de la página.

Para saber cómo se desarrolla el embrión a partir del disco germinal mira este vídeo tan chulo:

¿De dónde viene este error?

Esta confusión puede que se deba a dos cosas:

  1. En inglés, ovocito (lo que popularmente conocemos por óvulo, aunque no es exactamente lo mismo) se llama «egg cell», literalmente, célula huevo. Quizá un error de traducción o de interpretación llevó a los castellanoparlantes a decir que el huevo era una célula. De hecho, también he oído célula huevo o huevo (incluso en humanos) como sinónimo de óvulo alguna vez.
  2. En los cursos en los que se explica la célula por primera vez, algunos docentes explica(ba)n la célula comparándola con un huevo para que el alumnado entendiera mejor las partes: la cáscara es COMO SI FUERA la membrana celular, la clara COMO SI FUERA el citoplasma y la yema COMO SI FUERA el núcleo. 

Pero, por supuesto, en un huevo la cascara NO ES la membrana celular, la clara NO ES el citoplasma y la yema NO ES el núcleo.

En fin, que también se podría utilizar un aguacate partido por la mitad para hacer la comparación y no habría dado lugar a errores. Lo mejor en mi opinión: no hacer comparaciones de este tipo.

Mito de la Biología 2: Cada zona de la lengua distingue un sabor

Dime cuántas veces has visto el mapa de la lengua:

Mapa (erróneo) de la localización de cada sabor en la lengua. Adaptación de Mireia Querol del original de MesserWoland

Según este mapa gustativo, cada parte de la lengua sirve para detectar cada uno de los sabores básicos.

«Pero Mireia, ¡esto está mal porque ya no hay 4 sabores básicos, ahora son 5! ¡TE FALTA EL UMAMI!»

Sí, falta el umami, pero si buscas más imágenes del mapa de la lengua y los sabores, también dibujan el umami.

El problema no está en el umami. El problema es que esta imagen es FALSA. FAKE. MENTIRA. Otro mito de la Biología que aún sale en algún libro de texto.

La verdad es que cuando hicimos una práctica en la escuela para comprobar esto, yo no notaba que cuadrara en nada y me quedé un poco… ¿soy rara? ¿Tengo algún problema de detección de sabores?

Tú puedes hacer la prueba ahora mismo: ponte un poco de sal en la punta de la lengua y a ver si lo notas o no. O quizá ya sepas cómo te queda la punta de la lengua cuando comes pipas con sal.

¿De dónde viene este error?

De una mala traducción/interpretación. Este mapa salió de un artículo de un psicólogo de Harvard, que era una traducción del alemán de otro artículo escrito por David Hänig el 1901.

En realidad, el artículo original decía que la lengua tenía pequeñas diferencias en la detección de sabores según la zona: algunas zonas pueden detectar un sabor antes que otras o de manera más intensa.

Pero TODAS las partes de la lengua son capaces de notar TODOS los sabores.

Virginia Collings confirmó esto en 1974 y dijo que es bastante complicado percibir esa variación de sensibilidad. Vaya, que no es significativa. Y se sabe que cada zona de la lengua tiene receptores para todos los sabores básicos.

Mito de la Biología 3: Fuiste el espermatozoide más rápido

Alguna vez habrás oído a alguien fanfarronear sobre su inteligencia o alguna habilidad diciendo «es que fui el espermatozoide más rápido».

O frases supuestamente motivacionales: «Cuando estés triste, recuerda que fuiste el espermatozoide más veloz».

Y ahí ya debería empezar a explotarte la cabeza, porque:

  • ¿Es que lo rápido que se moviera una célula hace varios años tiene algo que ver con ser más listo?
  • ¿Es que antes de ser una persona solo eras un espermatozoide? Hola, ¿EL ÓVULO*?

Solo con saber que el 50% de lo que eres viene de una hembra y el 50% de un macho (no me gusta decir de la madre y del padre) este mito ya se cae por su propio peso, pero investiguemos un poco más.

*Usaré óvulo como sinónimo de ovocito.

¿De dónde viene este error?

Es cierto que si todo va bien, una vez un espermatozoide consigue entrar en el óvulo, éste «se cierra a cal y canto» e impide que los otros espermatozoides entren. Quizá por eso se haya asumido que el que llega primero entra y los demás se quedan con un palmo de narices (si tuvieran).

Pero las raíces son mucho más profundas.

Hemos heredado la visión del sistema patricarcal, en la que la mujer es el sujeto pasivo y el hombre el activo. Esto se aplica a muchas facetas o actividades (deportes, personalidad, actitud ante el sexo…) y sobra decir que no es cierto, pero aún lo arrastramos. Y esto se aplicó también a la explicación de la fertilización: en comparación con la actividad del espermatozoide, el óvulo se veía como una célula pasiva que cae del ovarios y se transporta pasivamente hasta las trompas de Falopio a esperar a que lleguen los espermatozoides. Y que el más rápido y/o más fuerte conseguirá penetrar su membrana.

Hoy sabemos que esto no es así sino justo al contrario: es el óvulo el que elige qué espermatozoide entra.

Cómo consigue un espermatozoide entrar en el óvulo

En la parte de fuera del óvulo hay la zona pelúcida, que reconoce y atrae a los espermatozoides. Sin ella los espermatozoides ni se enterarían que el óvulo está ahí y pasarían de largo.

La zona pelúcida es también la responsable de evitar que entren más espermatozoides una vez el óvulo ya ha sido fecundado.

Zona pelúcida (ZP) de un ovocito humano. La barra de escala equivale a 100 µm. Foto: Shi W. et al.

Una vez llegan los espermatozoides, van «rompiendo» esta zona para intentar entrar en el óvulo, hasta que no pueden más y otros continúan su trabajo.

Así pues, en realidad el primero o primeros que llegan no son los que fecundan el óvulo, ya que «se sacrifican» para ir debilitando la zona pelúcida. Es por esto que se necesitan muchos espermatozoides para que tenga éxito la fecundación.

Una vez la zona pelúcida está suficientemente debilitada, el espermatozoide podrá entrar. El que llegue al lugar exacto y en el momento exacto, será el que pueda contactar con la membrana del óvulo y fecundarlo.

El óvulo seleccionador

Además, según el estudio de Joseph H Nadeau, el óvulo puede escoger o rechazar los espermatozoides según la calidad del ADN del espermatozoide. La fecundación está genéticamente sesgada, no es al azar como se ha creído desde que estudiamos las leyes de Mendel en el instituto. Puedes leer más sobre esto aquí y en inglés.

Mito de la biología 4: Los humanos somos los más evolucionados

Este mito biológico es otro de los típicos que está en nuestro imaginario. Como depende de otros mitos y es largo de desmentir, le dediqué un artículo entero que puedes leer ahora: Venimos del mono y otros mitos de la evolución.

Y con esto termina este artículo que espero que te haya sacudido un poco tus viejas creencias. ¿Qué te ha parecido?

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Mireia Querol

Soy una bióloga que ha hecho de la biología un estilo de vida. Como dijo Baba Dioum, Solo conservamos lo que amamos, amamos solo lo que entendemos y entendemos solo lo que conocemos. Y aquí estoy, intentando ayudarte a que conozcas la naturaleza para amarla y conservarla.
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ALEX

Muy interesante Mireya! Yo he estado currando de profe y buscando información en internet sobre temas relacionados con animales (veterinaria) también me he topado con algún mito de cosas que se dan por hecho y aparecen en muchos sitios pero que resulta que son falsas… Parece que lo de los errores de traducción de términos en inglés es una causa recurrente jaja
Gracias por compartir! 🙂

M. MONTSERRAT CRUZ PARDILLA

¡interesante!
¡Gracias Mireia!
¡Te he invitado a un café, quizás alguna vez lo tomemos juntas!