Cada año hay alguna intoxicación por acónito común (Aconitum napellus). Esta planta, que en España la encontramos en zonas de montaña de los Pirineos, Sierra Nevada y Cordillera Cantábrica, puede llegar a ser mortal.
El motivo de los envenenamientos es que sus hojas se pueden confundir con las del coscollo (Molopospermum peloponnesiacum), que son comestibles. Esto ocurre sobre todo cuando la planta no tiene flores, ya que en floración son inconfundibles: el acónito las tiene azules-violetas (a veces blanquecinas) en racimo y el coscollo verdes-amarillentas en umbela.
La toxicidad del acónito común es muy elevada: sólo 2 mg de aconitina, su principal sustancia activa, puede matar a un adulto de 80 Kg.
En este artículo con infografía descargable al final de la página, encontrarás información básica sobre el acónito y cómo aprender a identificarlo.

