Conflictos con fauna en ambientes urbanos

Conflictos con fauna en ambientes urbanos

Este no es otro típico post sobre los animales que te puedes encontrar por la ciudad si bajas un poco las revoluciones. Va sobre los problemas y conflictos con fauna en ambientes urbanos que has tenido alguna vez (y sus soluciones).

Plantéate:

☐ ¿Las palomas te dejan la terraza llena de cacas o piensas que te van a pegar alguna enfermedad?
☐ ¿Has dado un respingo al ver una cucaracha o ratón en el portal de tu casa?
☐ ¿Te molesta el ruido de las cotorras argentinas o de Kramer?
☐ ¿Crees que en ambientes urbanos no hay fauna protegida?

Si has respondido «sí» a alguna de estas preguntas, este post es para ti.

Y si has llegado hasta aquí porque te has encontrado un animal herido o desorientado y no sabes qué hacer, llama SIEMPRE al 112 para que lo deriven a los Agentes Rurales y tengan constancia de todos los posibles conflictos y problemas con fauna urbana.

*Incluye una foto de un animal muerto. Si tienes problema con esto, no sigas o desactiva las imágenes de tu navegador (¿todavía se puede hacer eso?).

Conflictos con fauna en ambientes urbanos

En ambientes urbanos (pueblos, ciudades, polígonos, urbanizaciones…), aunque no lo creas porque no lo veas, viven muchísimos animales silvestres. Esto a veces causa problemas de convivencia entre ellos y nosotros. Pero aun así, para estos animales, ¿los ambientes urbanos son sitios cómodos para vivir, o por el contrario, lleno de peligros?

Pueblos y ciudades: ¿paraíso o trampa mortal?

viñeta oso centro comercial
Próximamente: centro comercial.
– ¡Eek! ¡Un oso! ¿De dónde has salido?
– Eh.. siempre he estado aquí.
Crédito en la imagen

¿Por qué hay animales en un ambiente tan artificial?

Porque, además que muchos estaban allí antes que asfaltáramos todo, encuentran básicamente dos cosas:

  1. Refugio: zonas donde esconderse, vivir, nidificar.
  2. Alimento: ciudades y pueblos son casi un buffet libre de comida para algunos animales.

Algunas aves son tan cracks que hasta se saben la hora del patio de los colegios para comerse los trozos de bocadillo «que se han caído», para luego ir al paseo marítimo a la hora del vermut y terminar la tarde en los parques infantiles a por más restos de comida.

Esto podría parecer un paraíso para la fauna, pero no todo es de color de rosa.

Riesgos para la fauna y los humanos

  1. Riesgos para los humanos: la fauna puede causar daños personales (como esos vídeos virales de gaviotas «atacando» a niños inocentes para robarles el bocadillo, encontronazos con jabalíes en urbanizaciones…).
gif los pájaros hitchcock

O las tristemente famosas zoonosis, es decir, enfermedades transmitidas por animales. Que en ocasiones es culpa nuestra por haber entrado en contacto con ellos. Y se la carga el supuesto murciélago que nos ha transmitido el SARS-CoV-2 o el pangolín o vete tú a saber.

Aunque otras veces es difícil de evitar, como las enfermedades transmitidas pro mosquitos, garrapatas y otros bichos.

2. Riesgos para los animales: los animales pierden de su condición de salvajes, sufren heridas e incluso la muerte.

zorzal pájaro muerto por choque con cristal
Como este zorzal común (Turdus philomelos) que murió frente a mí tras chocar contra un ventanal. Sirva como homenaje este artículo. Foto: Mireia Querol Rovira

Si quieres saber más sobre los riesgos de interactuar con animales salvajes lee este post de VivesGadea.

Ciudades y pueblos como paraíso faunístico

Si lo miramos por la bright side of life, los ambientes urbanos ofrecen distintas oportunidades a la fauna:

  1. Gran variedad de hábitats. Parques, zonas verdes, zonas costeras, humedales, solares abandonados… Algunos hábitats son pequeños, pero importantes, como la charca del jardín del vecino o esa maceta olvidada con agua donde los mosquitos celebran festines reproductivos.
  2. Se favorecen especies amenazadas o en regresión: ranas, murciélagos, polinizadores… Por ejemplo, Vitoria es una ciudad que ha contribuído a recuperar una especie en peligro de extinción, el visón europeo. O el trabajo que hacen asociaciones como Galanthus, de quienes ya os hablé en Así se rescatan erizos en una gran ciudad.
rana encima hoja de nenúfar
Rana común (Pelophylax perezi) en una charca de un parque de Barcelona. Foto: Mireia Querol Rovira

Ambientes urbanos como trampa mortal… y sus soluciones

Por el lado menos amable, los animales tienen un montón de riesgos. Los más comunes son…

Heridas y muertes por choques con cristales

¡Qué bonitos estos edificios y rascacielos tan modernos, todos acristalados!

Pues la verdad es que no.

Muchas aves mueren diariamente por choques en pleno vuelo con ventanales. Se estima que más de 100 millones al año. Y no hace falta que sean rascacielos, podría pasar en la ventana de tu casa si refleja lo suficiente el cielo. Por no contar con los cristales de las pistas de pádel y otras estructuras similares.

¿Qué puedes hacer tú?

Las soluciones contra esto son variadas, pero básicamente consisten en eliminar los reflejos de las ventanas. Si quieres saber qué hacer si te encuentras un ave herida, como modificar las ventanas o a quién avisar si detectas esta problemática, consulta Como evitar las colisiones de aves contra ventanas de SEO Birdlife.

También existe un grupo de Facebook llamado Iniciativa «Aves y cristales» donde los usuarios denuncian los casos y enlazan a un modelo de carta para la administración en caso de colisiones reiteradas de aves contra cristales.

Riesgos para la seguridad aeronáutica

En 2018, 2.214 aves chocaron contra aviones en aeropuertos españoles. Es sabido que los choques de aves con aviones son un problema de seguridad a controlar. Causan daños al aparato (y la muerte del ave), pueden provocar aterrizajes de emergencia o incluso la suspensión de vuelos.

Las soluciones

La manera tradicional para el control de aves en el aeropuerto es la cetrería (uso de aves rapaces entrenadas que ahuyentan al resto). También se utilizan perros, vallas, petardos, láseres para ahuyentar las aves…

Pero, ¿y si en lugar de asustar a las aves evitamos que vayan a los aeropuertos?

Esto pasaría por hacer un estudio de qué hay en el entorno del aeropuerto (vertederos, zona ganadera, paso migratorio, espacios naturales…) que pueda atraer a las aves.

O mirar qué tienes en el mismo aeropuerto: si hay vegetación con multitud de insectos las aves piensan… ¡comida! Pues una solución seria repeler a los insectos, dejando crecer por ejemplo un hongo sobre el césped que dé mal sabor. Los insectos no van→ las aves no van.

Más soluciones: construir dormideros artificiales para que ciertas especies prefieran ir allí que al aeropuerto.

Destrucción de refugios y zonas de cría

En pueblos y ciudades hay especies protegidas que viven en construcciones humanas. Murciélago, vencejo, avión común, grajilla, halcón peregrino, cernícalo…

Estas especies tienen en común que son rupícolas: su hábitat originario son las rocas, y viven y nidifican en acantilados, cavidades o grietas.

Habrás adivinado dónde se meten en la ciudad:

fachada ladrillos agujeros
Foto: Mireia Querol Rovira

Efectivamente: uno de sus lugares preferidos son estos agujeros de ventilación de edificios antiguos.

Sobretodo para los vencejos, aves que no pueden emprender el vuelo desde el suelo:

Vídeo: Gerard Querol Rovira

Pero cada vez hay menos edificios con estas estructuras buenas para ellos. Cuando se rehabilitan se tapan los agujeros y los de nueva construcción ya no los tienen.

Otra mala noticia para estas especies protegidas es que las palomas comparten las mismas estructuras causando molestias (ruidos, excrementos) y entonces…

… la comunidad de vecinos decide cerrar los agujeros (a veces con las aves dentro) y perdemos la oportunidad de beneficiarnos de las otras aves, que son insectívoras o carnívoras como los halcones (ayudando a controlar las poblaciones de palomas).

¿Qué puedes hacer tú?

– Si en vuestra comunidad tenéis problemas con palomas, en lugar de tapar esos agujeros, se puede reducir su tamaño para que no quepan las palomas, pero sí otras aves protegidas o murciélagos.

– Se pueden poner cajas nido para estas especies en las azoteas comunitarias. Aunque debe estar supervisado por un especialista, ya que son cajas muy específicas y las aves es difícil que las acepten.

– Si en tu casa, edificio o local tienes chimenea o extracción de humos en desuso, el agujero debe estar tapado para evitar que se conviertan en trampas mortales para la fauna.

Evitar poner pinchos disuasiorios para palomas. No hagas como los responsables del Gran Hotel Torre Catalunya, que pusieron estos pinchos en las letras de su hotel… y acabaron ahuyentando la pareja de halcones que solían descansar allí.

Atropellos

El algunas ciudades, uno de los animales que están adentrándose cada vez más en las calles son los jabalís. Esto puede provocar accidentes como atropellos del animal.

Personalmente, una de las experiencias que más me marcó fue tener que eutanasiar a un jabalí atropellado por un tren.

Pero también pueden atacar a las personas. Hay que ser conscientes que son animales salvajes y pueden reaccionar de manera inesperada. Mira en este par de vídeos lo peligrosamente cerca que está la gente y los coches del jabalí:

Heridas y enfermedades

La lista de heridas que sufren los animales silvestres urbanos sería interminable, pero lo que seguro has observado con una mezcla de pena y angustia son las patas mutiladas de las palomas.

¿Y por qué están así? A mi de pequeña me decían que es porque se electrocutan al posarse en los cables, o quizá pienses que son esos malditos pinchos…

Pero la verdad es que la causa principal es que sus patas se enredan en pelos, hilos, gomas, y otras basuras que hay por el suelo. Contra más caminan más aprietan, gangrena, muerte del tejido y muñón.

¿Qué puedes hacer tú?

Esta es fácil… no tires basura al suelo. Mira el pobre jabalí de arriba que se lleva un trozo de plástico en la boca.

Y no des de comer a los animales silvestres. Ni a los patos de los estanques.

SPOILER: los pájaros y otros animales no comen pan. O sea, no van encontrándose barras de pan por el bosque, no forma parte de su dieta «natural».

pardal menjant pa gorrion en la mano
Amy Winehouse diria: NO, NO, NO. Foto: Mireia Querol Rovira

Pero si pueden pillar una migaja, la pillan. Aunque puedes producirles problemas digestivos o alguna otra enfermedad, o lo que es más habitual: favorecer su reproducción y entonces «ay-qué-asco-cuántas-palomas-hay/oh-qué-horror-como-chillan-estas-cotorras».

En definitiva…

Que además del conocimiento de las especies que puedan dar biólogos y profesiones afines, se necesita la cooperación y el trabajo entre profesionales de distintas disciplinas para diseñar espacios urbanos seguros tanto para animales como para personas.

Tener en cuenta pequeños detalles a la hora de diseñar edificios o espacios urbanos es indispensable. Pero desgraciadamente, los que otorgan licencias de obras suelen pasarlos por alto, ya sea por desconocimiento o dejadez.

Y tú, ¿has tenido conflictos con fauna en ambientes urbanos alguna vez? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

Foto de portada: Mireia Querol Rovira

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Alex

    Muy interesante el post Mireya! 🙂

    1. Mireia Querol

      Muchas gracias Alex!

      Es un tema del que no se habla mucho y me apetecía compartirlo 🙂

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