Este verano viajé a Eslovenia con muchas ganas de naturaleza, ciudades, pasar buenos ratos con los amigos… pero en mi lista de deseos estaba ver al famoso Proteus anguinus, ese anfibio misterioso que tantas veces nos nombraron en la carrera como ejemplo de bicho raruno, cavernícola y neoténico. Lo recordaba como un mito, algo de lo que se hablaba en los libros pero que pocas personas habían visto.
Además, iba a visitar cuevas kársticas, de las que también me habían hablado en la carerra como algo super especial.
Así que fuimos a las cuevas de Škocjan y luego a las de Postojna, donde no sólo tienen un acuario dentro de la cueva con varios Proteus, sino también un vivarium (un zoo, vaya) en otro edificio donde se pueden ver de cerca. Me impactó su forma alargada y elegante, sus branquias externas rojas, su piel blanquecina y esa sensación de estar ante un animal muy, muy especial.
Así que no me queda más remedio que escribir sobre él, para explicarte por qué no es solo una rareza biológica, sino también un animal que conecta ciencia, leyenda y conservación.

