10 aves urbanas que tienes que conocer

10 aves urbanas que tienes que conocer

Reconócelo. Te gustan las aves, pero quitando palomas y gorriones, pocas más conoces que vivan en tu ciudad o pueblo. En este post te enseño las 10 aves urbanas que tienes que conocer (y alguna más de regalo). Son los tipos de aves más fáciles de ver que viven en la mayoría de ciudades y pueblos de España y otros países.

Evidentemente hay muchas más de diez, pero para empezar a aficionarte a la ornitología aquí tienes esta lista imprescindible para que no tengas que volver a decir… ¿qué es ese pájaro?

1. Palomas

Empezamos por las más conocidas, las muchas veces odiadas por unos («ratas del aire», les dicen) y amadas por otros. En las ciudades tenemos distintas especies de palomas (o sea, de la familia de los colúmbidos), pero la bravía es la más abundante.

Paloma bravía doméstica

Paloma bravía doméstica (Columba livia domestica). Foto: Diego Delso

La paloma bravía doméstica (Columba livia domestica) es la típica paloma que te encontrarás en todas partes. Su color principal es el gris, aunque también las hay marrones, blancas y una multitud de variaciones y combinaciones de estos colores.

A lo largo del tiempo se han utilizado como mascotas, como palomas mensajeras y para… comer.

Aunque a muchos les parezcan feas, sucias y un saco de enfermedades (adivina de quién es la culpa de que estén sucias y en ocasiones con las patas mutiladas…), solo hay que ver su belleza, por ejemplo en las iridiscencias lilas y verdes del cuello, más marcadas en los machos. ¿Quién no ha visto alguna vez un macho de paloma perseguir incansablemente una hembra?

Las palomas viven en prácticamente todo el mundo y como sabes, se alimentan en el suelo. Lo que quizá no sabes es que algo tan común como ver a una paloma (cualquier especie de colúmbido) bebiendo agua directamente del suelo, es algo único entre las aves. El resto tienen que levantar el pico y echar la cabeza hacia atrás para poder tragar el agua.

En principio se alimentan de semillas, lo que en las ciudades se han adaptado a comer casi de todo. Y una de las causas de que las palomas estén en grandes cantidades en las ciudades es porque algunas personas las alimentan, cosa que ha llevado a prohibirlo en muchos sitios.

Enfermedades, ruido, malos olores, excrementos… son solo algunas de las problemáticas que pueden causar. Aunque también es verdad que su mala fama es quizá un pelín exagerada.

Paloma torcaz

La paloma torcaz (Columba palumbus) es la paloma más grande de Europa. Aunque de colores parecidos, ¡no la confundas con la paloma doméstica!

En la Península Ibérica es sedentaria, aunque en otoño es más fácil de ver porque llegan millones de palomas torcaces del centro y norte de Europa.

Paloma torcaz (Columba palumbus). Foto: Jakub Halun
Canto de la paloma torcaz:

Tórtola turca

Aunque el nombre de la tórtola turca (Streptopelia decaocto) nos pudiera confundir con la paloma torcaz, es otra especie distinta. Esta es fácil de reconocer, ya que es de color marronáceo, plumaje liso y con un collar negro en el cuello. Seguro que has oído su canto miles de veces:

Tórtola turca (Streptopelia decaocto). Foto: Mireia Querol Rovira

No confundir con la tórtola (Streptopelia turtur):

Tórtola (Streptopelia turtur). Foto: Chrischan1077
Canto de la tórtola:

2. Gorrión común

El gorrión común (Passer domesticus) o pardal, vive en zonas urbanas de zonas templadas de casi todo el mundo. Machos y hembras tienen colores distintos en su plumaje:

Canto del gorrión común:

Son muy confiados y nos suelen parecer graciosos sus saltitos para moverse, su vivacidad y como alzan el vuelo rápidamente tras coger algo de comida. Como las palomas, básicamente comen semillas, pero en ciudades y pueblos se han adaptado a comer casi de todo.

3. Urraca

La urraca (Pica pica) es muy fácil de identificar: blanca, negra y con una cola larga. De cerca, verás que el negro tiene tornasoles verdes, azules y violetas.

Tornasoles del plumaje de la urraca (Pica pica). Foto: Andreas Eichler

Prefiere las zonas más periféricas que el centro de la ciudad, sobretodo para reproducirse. Si vives cerca de jardines o zonas boscosas será más fácil que la veas, aunque es más asustadiza que las palomas y gorriones y no se acercarán mucho a ti.

Es de la familia de los córvidos, así que esconde alimento para recuperarlo más tarde. De este comportamiento de almacenaje y su curiosidad viene su fama de «ladrona» de objetos brillantes. Aunque es una fama exagerada, sí que es cierto que cada vez más se observan nidos de urraca con trozos de papel de aluminio, anillas de latas, plásticos… basura nuestra, vaya.

Urraca (Pica pica). Foto: Pierre Selim
Canto de la urraca:

Se alimentan desde invertebrados (verano) a semillas y vegetales (invierno), pero también es oportunista y puede aprovechar basuras y carroña. Puede alimentarse de huevos de otras aves, pero como no viven en grandes cantidades en la ciudad, de momento no representan un problema para otras aves urbanas.

4. Halcones y cernícalos

Aunque poca gente lo imagina, en las ciudades también viven aves de presa como el halcón peregrino (Falco peregrinus) y otras falcónidas como los cernícalos.

Halcón peregrino (Falco peregrinus) en vuelo. Foto: Juan Lacruz

Cernícalos urbanos hay dos: el cernícalo común (Falco tinnunculus) y el cernícalo primilla (Falco naumanni), más fácil de observar. A ojos inexpertos pueden parecer casi iguales, pero el truco esta en las uñas: el cernícalo vulgar las tiene negras, mientras que el primilla las tiene blancas. Machos y hembras tambén tienen colores distintos en ambas especies.

La manera más fácil de reconocer un cernícalo en vuelo, es cuando se cierne en el aire (de ahí su nombre) buscando presas:

Como ya sabes, las aves rapaces son carnívoras. Además de micromamíferos, los cernícalos también se alimentan de grandes invertebrados, murciélagos, pequeñas aves y lagratijas.

Desgraciadamente, los sistemas para ahuyentar palomas (como los pinchos para evitar que se posen o nidifiquen en estructuras urbanas) también perjudican a estas rapaces, que nos resultan beneficiosas al alimentarse de roedores y otras aves. Por ejemplo, el halcón peregrino puede cazar palomas y los cernícalos ratones; son un fantástico método de controlar su población. De hecho, en zonas rurales, los cernícalos ejercen un control biológico sobre plagas en los cultivos y a su vez, aprovechan las edificaciones humanas para construir sus nidos.

5. Lavanderas

Las lavanderas urbanas se pueden ver en parques y jardines en zonas con agua, como estanques y fuentes (de ahí su nombre popular). Son muy fáciles de identificar, ya que mientras caminan mueven la cola de arriba abajo repetidamente. Comen insectos, moluscos y lombrices.

Lavandera blanca (Motacilla alba). Foto: Hobbyfotowiki

Las más habituales en ciudades son la lavandera blanca (Motacilla alba), y la lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) ya que son sedentarias. La lavandera boyera (Motacilla flava) no es tan común, ya que es estival y anida en el suelo (cosa bastante complicada en una ciudad).

6. Mirlo común

El mirlo común (Turdus merula) es otro tipo de pájaro urbano que no tendrás problemas para identificar: los machos son negros con un pico y aro alrededor del ojo naranja y las hembras son de un color marronáceo y pico parduzco.

Es de los primeros que oirás cantar por la mañana y al atardecer. ¡Hasta en invierno podría despertarte antes del alba!

Canto del mirlo:

Comen principalmente insectos, y urracas y gatos son sus depredadores. Las urracas comen sus huevos y polluelos y para los gatos son presa fácil, ya que como otras aves urbanas, se alimentan en el suelo. Si tienes gato y te consideras un propietario responsable, esto es fácil de evitar impidiendo que salgan de casa (y de paso, evitarás que participen en la extinción de otras aves y otros animales, como reptiles).

7. Gaviota patiamarilla

La gaviota patiamarilla (Larus michahellis) es otro pájaro urbano clásico de poblaciones costeras, pero cada vez se adentran más hacia el interior, ya que su oportunismo las lleva a darse verdaderos festines en vertederos de basura. Ruidosas y volando en bandadas, más de uno se ha escandalizado viéndolas atacar y comerse palomas en medio de la acera.

Por esto se han ganado también, como las palomas, el apelativo de «ratas voladoras», aunque al parecer no transmite ninguna enfermedad a los humanos. Volvemos a olvidar que los que generamos estas cantidades gigantescas de desperdicios y favorecemos la multiplicación de estas especies somos justamente nosotros.

Los jóvenes tienen el plumaje marrónáceo jaspeado y blanco, mientras que los adultos son blancos y grises, con patas y pico amarillos.

Pollo de 6 meses de gaviota patiamarilla. Foto: Twice25 y Rinina25

8. Carbonero común

El carbonero común (Parus major) nos puede recordar a un gorrión por su tamaño y aspecto, pero es inconfundible: pecho amarillo con una banda negra en el centro y cabeza negra y blanca. Contra más gorda la banda, más atractivos serán los machos para las hembras.

Carbonero común (Parus major). Foto: Sławek-Staszczuk

Una especie muy parecida es es herrerillo común (Cyanistes caeruleus), que como su nombre científico indica (¿te acuerdas del cyan de la impresora?), tiene colorido azul por la cabeza y el dorso.

Herrerillo común (Cyanistes caeruleus). Foto: Francis C. Franklin
Canto del herrerillo común:

Se alimentan de insectos, semillas y bayas. Ambos son de la familia de los páridos, que ya conocías de cuando te conté la mitología del alimoche.

9. Verdecillo y verderón

Al verdecillo (Serinus serinus) lo podríamos confundir, por nombre y aspecto, con el verderón (Chloris chloris). Por el aspecto y forma del pico, los dos te recordarán a un jilguero, ya que son de la misma familia (fringílidos).

Canto del verdecillo:

Tanto al vercedillo como al verderón los verás más fácilmente en parques y jardines con árboles que en edificios. Se alimenta de semillas pequeñas (verdecillo) y grandes (verderón).

Canto del verderón:

10. Cotorras

Y terminamos con dos especies no autóctonas de Europa, pero que cada vez tienen más presencia debido a su éxito reproductivo y oportunismo: la cotorra argentina y la cotorra de Kramer.

La cotorra argentina (Myiopsitta monachus) es la más conocida y ya no es raro verla en ciudades comiendo en grupo entre las palomas. Es gregaria y construye grandes nidos en los árboles, con lo que si vives cerca de algunos, sus cantos terminan siendo una molestia (por no contar que el peso de los nidos puede derribar las ramas).

Depreda nidos, como de mirlo, gorrión y urraca, y en zonas rurales causa daños en los cultivos. En muchas ciudades ya se considera plaga y se estudian métodos para controlar su población.

Cotorras argentinas (Myiopsitta monachus). Foto: Mireia Querol Rovira
Canto de la cotorra argentina

La cotorra de Kramer (Psittacula krameri) es más colorida y tiene la cola más larga. Es una amenaza para el nóctulo mayor (Nyctalus lasiopterus), un murciélago al que expulsa de sus nidos.

Cotorra de Kramer (Psittacula krameri). Foto: Charles J. Sharp
Canto de la cotorra de Kramer:

En España, estas aves exóticas están incluidas en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, por lo que está prohibido introducirlas en la naturaleza, tenerlas, transportarlas y comercializar con ellas.

¿Qué te ha parecido esta lista?

No está mal para empezar, ¿no?

¡Yo me he dado cuenta que me faltan muchos por fotografiar!

Ahora ya tienes trabajo para buscar y reconocer a estas más de 10 aves urbanas e ir marcando en tu lista las que te faltan por ver. Si te ha picado el gusanillo de la ornitología y no tienes mucho dinero para comprarte una guía, te recomiendo la miniguía low cost que yo uso (menos de 5€): 150 Aves de España que tienes que conocer

¿Cuál has echado de menos y te gustaría verla en una lista para observadores urbanos más avanzados? 😉

¡Cuéntamelo en los comentarios!

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